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¡Saludos, familias especiales!
Este blog es para nosotros, las personas que amamos a alguien con capacidades diferentes. Nuestro objetivo es apoyarnos, transmitir experiencias e información, no sólo entre nosotros, sino a toda la población, darnos a conocer con el fin de que nuestros niños vayan siendo cada vez más incluidos en nuestra sociedad en sentido social, económico, legal, cultural, etc.
Esperamos sea de su utilidad, y agrado.

agosto 31, 2011

TESTIMONIOS: Algo qué decir en nombre de quienes no pueden: El hermoso Israel

     Lo más lógico es que cuando se da un testimonio, provenga de la propia persona que lo vivió.  Pero esta vez, desgraciadamente, las personas que están en el centro de esta historia no pueden hacerlo.  Y realmente, considero que es digna de contarse, por lo que decidí relatarla yo misma; advierto que no estoy usando los nombres reales, por respeto.

     Raquel era una joven que tenía problemas de drogas.  Por lo que supe, tenía una vida algo relajada en muchos sentidos.  Estas dos cosas tuvieron una consecuencia que a primera vista es devastadora, pero quienes estamos en el mundo de las familias especiales, sabemos que en realidad fue algo bello: Raquel quedó embarazada, y dio a luz a un niño especial.  Muy probablemente, su lesión cerebral fue a consecuencia de las sustancias que ella consumía, que ignoro cuáles eran. 

     Este niño recibió, digamos, el nombre de Israel.  A él sí lo conocí en persona, y afirmo que se trataba de la propia ternura encarnada: un muchachito ya entrando a la pubertad, bastante alto y 'rellenito', con una sonrisa preciosa, y un diagnóstico, me parece que de Parálisis Cerebral con hipotonia, y aparentemente un retraso intelectual. 

     Raquel no tenía esposo.  Así que se hizo cargo de su hijo sola, acompañada de su familia de origen.  Uso la palabra 'acompañada', porque es la que consideré más exacta.  Ellos la acompañaron, mas no necesariamente fueron el apoyo que se necesita en un caso como éste.  ¿Por qué digo eso? por lo siguiente:

     Raquel se suicidó.  Un día se llenó de desesperación, y en el cuarto donde vivía con el bello Israel, utilizó, me parece, una sábana, o algo así, los detalles no los retuve muy bien...  Su familia son amigos de alguien cercano a mí, y fue así como me enteré de ese triste caso.  Le hice preguntas a la persona que me contó esta situación, y ella constantemente afirmaba que Raquel descuidaba totalmente al niño.  Que ella no era una buena madre.  Obviamente, si me contó eso, es porque eso sabía.

     Acudí a visitar a la madre de Raquel, pues me sentí muy mal por ellos, dado que yo tengo un niño especial... Eso fue hace aproximadamente tres años.

     Cuando platiqué con la mamá de Raquel, abuela de Israelito, quien ahora se hacía cargo de él -y hasta la fecha lo hace-, hablamos básicamente del niño, no de su difunta hija, pues no me pareció apropiado... Pero así pude darme cuenta un poco mejor de la situación. 

     -¿Qué medicamento toma Israel?
     -Creo que 'Temperator', ahí vi el frasco.  Raquel era la que le daba medicamentos.
     -¿Ha recibido alguna terapia?
     -Creo que Raquel lo llevaba al Filemón Garza 
     -Mire, la verdad no he escuchado que aquí en Matamoros haya buenos neurólogos, pero puedo averigüar por parte del DIF...
     -Sí, Raquel lo llevaba a un doctor (olvidé el nombre, porque era fuera de la ciudad...)
    
     Días después de eso, la persona que me contó esa historia y yo, estuvimos conversando sobre eso de nuevo, y seguía afirmando lo 'mala madre' que era Raquel.

     Entonces reflexioné: En realidad, Raquel era una joven cuyo camino había sido extraviado, que se vio embarazada y se hizo cargo de su hijo y dejó las drogas para cuidarlo -probablemente con recaídas, pero lo hizo, y desde ahí se puede imaginar la lucha de esta joven-; luego recibió a un niño especial y afrontó la culpa por lo que su hijo tenía.  Lo llevaba con especialistas -porque eran varios-, a terapias, lo medicaba, lo atendía... Y aún así seguía siendo 'una mala madre'...

     Y entonces pude entender perfectamente lo que por su mente pudo haber pasado, la desesperación y frustración de verse juzgada todos los días, en lugar de recibir algún apoyo.

     No pienso tampoco, canonizar a Raquel; no la conocí en realidad.  Pero creo que sí es justo reconocer que era una gran persona, que luchó contra cosas tremendas... Ignoro cuántas veces cayó y cuántas se levantó, pero sí sé que era una mamá especial.  Y sentí mucha tristeza por su hijo, y también por no haberla conocido, no haber podido hablarle, ayudarle de alguna forma...

     Este caso lo recuerdo con gran tristeza, por eso decidí honrar no sólo el esfuerzo de un ser humano con defectos, como todos, sino de una madre especial que no pudo crecer más, pues se dio por vencida al final.

     Pudo haber abortado desde el principio y no lo hizo; pudo haber abandonado al niño, e irse a vivir su vida loca, si hubiese sido tan egoísta... Pero no era eso lo que pretendía, creo yo... Pues hasta el último momento, estuvo junto a él.  Su mente quizá atormentada y trastornada, sus demonios pudieron más que ella, tristemente; y es una historia con tantas cosas qué analizar, que decidí incluirla en nuestro blog.

     Ahora, lo más importante de esto viene tras respondernos dos simples preguntas, al leer la historia de Raquel e Israel: ¿Qué debió haber sido de otra manera? y sobre todo, ¿qué debo valorar y agradecer, qué tengo que ella no tenía?

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