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¡Saludos, familias especiales!
Este blog es para nosotros, las personas que amamos a alguien con capacidades diferentes. Nuestro objetivo es apoyarnos, transmitir experiencias e información, no sólo entre nosotros, sino a toda la población, darnos a conocer con el fin de que nuestros niños vayan siendo cada vez más incluidos en nuestra sociedad en sentido social, económico, legal, cultural, etc.
Esperamos sea de su utilidad, y agrado.

septiembre 13, 2011

NUESTRA VIDA: Educando al niño con S. de Asperger, consejos para el cuidador, I Parte

La mayor necesidad de cualquier niño es la necesidad del amor y apoyo incondicional de quienes lo rodean. Los padres lo hacen de manera intuitiva. Nosotros sabemos que el amor incondicional es la fuerza más poderosa de la tierra. Cuando un niño se siente seguro, querido y aceptado tal y como es, esto le permite progresar adecuadamente en cualquier área de su vida. (…) Es la base sobre la que construimos nuestra educación.

Para el niño Síndrome de Asperger (SA) ésto puede ser difícil por diversas razones. Por ejemplo, el niño con SA tiende a tener una autoimagen poco realista, manifiesta mucha ansiedad, tiene problemas en el área social, es difícil de motivar y su comportamiento puede ser difícil de manejar. Todo lo anterior ocasiona que tenga problemas para relacionarse con el mundo lo cual implica que nuestro hijo con SA necesita escuchar de nosotros, en voz resonante, el mensaje “Nunca vamos a dejar de quererte.”

Cuando tienes un niño SA, enseguida descubres que te necesita una y otra vez. Pero hay muchos motivos para que te cuides a ti mismo ante todo. Cuando un niño tiene SA, esto tiene un gran impacto no sólo en su vida, sino en la vida de todos a su alrededor, especialmente sus padres.

Si nosotros no estamos bien, el estrés, el resentimiento y la ira se colarán progresivamente en nuestra relación con nuestro hijo, minándola y haciéndonos daño mutuamente. Si esto se prolonga por mucho tiempo, nos iremos agotando, pudiendo acabar enfermos, sin posibilidad de apoyar a nuestro hijo. Entonces todos salimos perdiendo. Por lo tanto, antes de empezar a identifi car y atender las necesidades de tu hijo, asegúrate que las tuyas estén cubiertas.

Consejo # 1 Mantente abastecido (el consejo “nevera”)

Piensa en ti cómo si fueras una nevera llena de comida. Cuando estás bien abastecida, tienes mucho que dar, no sólo a tus hijos, sino a todas las personas importantes en tu vida. El problema es que cuanto más das, menos abastecido estás. Si no vuelves a “reponer tu nevera”, se irán agotando tus recursos y cada vez tendrás menos que ofrecer. Posiblemente un día ya no tendrás nada que dar.

Así que de vez en cuando “échale un ojo a tu nevera”. Mantente “full” con las cosas que tú necesitas, así estarás en posición de dar a tu hijo lo que él necesita. Agenda actividades sólo para ti regularmente: tiempo libre, visita al gimnasio, darte un baño relajante, ver una película, ir a pasear, escuchar tu música favorita… Cualquier cosa que te haga sentir bien y te aporte bienestar.

Y si de repente te sientes culpable, ¡no lo hagas! Repítete que estás reponiendo tu nevera para poder ofrecerle más a las personas que amas.

Consejo # 2 Rodéate de apoyos

Crea la mejor red de apoyos posible para que puedas acudir a ella. Es muy útil tener personas en quien confiar y delegar o que puedan echarte una mano para que tomes un respiro. Acepta los ofrecimientos de amigos o de la familia.

No sacas nada positivo convirtiéndote en un mártir y echándotelo todo a tus espaldas. Contacta con los servicios médicos o servicios sociales de tu zona para ver qué ayudas puedes obtener. Si puedes contratar algún tipo de ayuda externa, será una buena forma de mantenerte sana física y mentalmente. A menudo los estudiantes universitarios agradecen la oportunidad de cuidar a tu hijo unas horas a la semana, especialmente si están estudiando en campos afi nes a la discapacidad. Evidentemente asegurándote que sea la persona adecuada.

No sacas nada positivo convirtiéndote en un mártir y echándotelo todo a tus espaldas. Contacta con los servicios médicos o servicios sociales de tu zona para ver qué ayudas puedes obtener. Si puedes contratar algún tipo de ayuda externa, será una buena forma de mantenerte sana física y mentalmente. A menudo los estudiantes universitarios agradecen la oportunidad de cuidar a tu hijo unas horas a la semana, especialmente si están estudiando en campos afi nes a la discapacidad. Evidentemente asegurándote que sea la persona adecuada.

Consejo # 3 No te tomes las cosas a título personal

Cómo padres, ponemos mucho cariño en todo lo que hacemos por nuestros hijos. Pero hay momentos en que necesitamos que “nos devuelvan” ese amor. Algo difícil para los padres de niños con SA es que sus hijos no siempre sienten que tienen que “devolvernos” ese amor. Podemos sentirnos heridos cuando no recibimos lo que necesitamos de nuestro hijo: una sonrisa amable, una palabra agradable, o, peor aún, cuando su comportamiento parece hostil. Es importante que no te tomes esto como algo personal porque tu hijo no lo hace para herirte. No importa cómo se comporte, debes saber que él te quiere y que necesita de tu amor también.

Consejo # 4 No olvides otras áreas de tu vida

Dado que los niños con SA necesitan tanto tiempo y energía, cuidarlos puede llegar a ocupar todo tu tiempo. Es fácil acabar abandonando tus otros intereses y pasatiempos. Intenta mantener un equilibrio entre cuidar a tu hijo y atender tus otras relaciones e intereses.

Consejo # 5 Sé realista al abordar los problemas

A veces son tantos los aspectos que debemos trabajar que llegamos a sentirnos abrumados. Es imposible arreglar todas las cosas a la vez, así que ¿por dónde empezar? Anda despacio y afronta la situación de manera realista.

Haz una lista de los problemas que tienes y asigna prioridades en función de su urgencia. Esta reorganización dependerá de factores cómo la seriedad del asunto y cuantos problemas esté ocasionando. Puede ser útil hacer esta lista con tu pareja o con un amigo.

Una gran ventaja al afrontar los problemas de esta forma es que una vez que hayas decidido centrarte en los problemas más urgentes, podrás permitirte un respiro y delegar un poco en los demás.

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